Lo que cuesta
Todavía no lo sabemos, y no vamos a inventarlo. Un viaje se pone precio cuando se planifica, a partir de lo que cuesta de verdad. Verás la cifra, y los días que cubre, antes de que nadie te pida nada.
A qué te comprometes ahora
A nada. Tu nombre en un viaje es una señal, no una reserva. Cuando el viaje se planifique recibirás un correo con el plan completo, y entonces dices sí o no.
Qué hacemos con tu dirección
Te escribimos sobre el viaje que elegiste, y sobre nada más. No entra en ninguna otra lista y no llega a nadie. Pídenos que la borremos y desaparece el mismo día — hello@osmia.day.
Si un viaje nunca llega a cincuenta
Entonces no lo hacemos, y te lo decimos en vez de dejarlo aquí para siempre. Un viaje que nadie quiere no es un viaje que valga la pena hacer.
Quién viene
Gente que usa Osmia, y gente que encontró esta página. No hace falta estar en forma, tener experiencia ni saber quedarse quieto. Sí hace falta estar dispuesto a estar en un sitio desconocido con gente que no conoces.
¿Tienes otro lugar en mente?
Escríbenos. Estos cinco son donde hemos estado — no son el mundo entero, y la lista crecerá con lo que la gente pida.